Algunos movimientos se pueden realizar tanto de pie como en postura sentada en una silla.

Los movimientos conscientes o movimientos mindful son una parte integral del Mindfulness y compasión para la salud – MBPM. Se podría decir que constituyen una “meditación en movimiento”. Estos movimientos son sencillos, seguros y agradables de realizar. Además, están basados en yoga y pilates y son enormemente beneficiosos para el cuerpo y la mente.

Es muy importante mantener nuestro cuerpo en el mejor estado físico posible, para frenar el ciclo de inactiviad, pérdida de habilidad y más dolor o fatiga. Así, practicar los movimientos mindful con sensibilidad incrementará la conciencia de nuestro cuerpo y nos ayudará a sentirnos más relajados, conectados y vivos.

En general estamos bastante desconectados de nuestro cuerpo. Con lo cual nos alejamos de nuestros sentidos. Estamos la mayor parte del tiempo con una alta actividad mental. Este alejamiento puede darse tanto en situaciones de estrés como en situaciones de dolor o enfermedad.

Si vamos estresados puede que estemos constantemente “en la cabeza”, pensando, analizando, planeando, creando, haciendo. Si tenemos una condición física de dolor o enfermedad puede que nos hayamos alejado del cuerpo para evitar sentir el dolor

En ambos casos alejarse del cuerpo es alejarse de las sensaciones, de los sentidos. Y con ello nos alejamos de nuestras emociones y de nosotros mismos

Nos volvemos más rígidos, la respiración se vuelve más superficial, nos tensamos más. Es un ciclo vicioso. El primer paso para romper este bucle es volver al cuerpo. En el programa Mindfulness para aliviar el dolor, reducir el estrés y recuperar tu bienestar – MBPM de Respiravida-Breathworks empezamos por tomar consciencia de tu cuerpo para descansar la mente.

Relación del programa MBPM con los Movimientos Conscientes:

Un elemento del programa MBPM Respiravida-Breathworks que se destaca en relación a otros programas son los Movimientos Conscientes

Los Movimientos Conscientes están basados en el yoga y en el pilates practicados con una actitud meditativa. Esto quiere decir que aunque estos movimientos tengan beneficios físicos no tienen los objetivos de un ejercicio (una determinada intensidad o número de repeticiones). Es una meditación en movimiento donde lo más importante es desarrollar la consciencia del cuerpo – las sensaciones, la respiración, las emociones – y relacionarse de forma amable con él, con uno mismo. 

Los movimientos en postura tumbada permiten una mayor relajación y descanso en la realización de los movimientos.

Para las personas que tienen limitaciones físicas:

Es una gran oportunidad de realizar una actividad física de forma segura y aprender a relacionarse con su cuerpo y con el dolor con amabilidad y superar el miedo a moverse.

Para las personas que están en buena condición física:

Es una excelente oportunidad de desarrollar consciencia corporal y disminuir la agitación mental y la ansiedad.